Mik (III y ultimo)El pozo era un agujero abierto dentro de una oquedad natural en la roca. A pesar de su humildad, era la fuente de agua limpia más confiable de cuantas conocían. Aquella agua nunca había faltado ni había matado a nadie. Con auxilio de una cuerda, bajó el cántaro poco a poco, perdido en la penumbra como si el pozo se lo tragara con voracidad.Tomó un poco de agua, y después dio a beber a Len y a Akitz. El frío sabor del agua era una delicia y un alivio. Los niños, además tenían la leche de Mik para saciar el hambre.Los tres estaban tan cansados que decidieron
Mik (II)Durante un tiempo, los hierbajos, los insectos y las calabazas desecadas sustituyeron el maíz, así como el bullicio de los niños habían substituido en la imaginación a su hombre. Él siempre había estado lejos, danzando para los dioses y los hombres, cantando melodías sagradas, tratando de tocar los corazones de los Señores de la Lluvia para que no se enojaran con los hombres castigándolos, ora con amargas sequías, ora con torrentes desbordados.- Nunca está. Nunca ha estado del todo.Recordaba los tiempos en que su cuñada vivía y la acompa&ntil
Mik (I)Las primeras horas de la mañana siempre son las más cálidas. Es necesario esperar a que el sol baje antes de empezar cualquier trabajo; hasta entonces, los esfuerzos se concentran en abanicarse y tratar de respirar. Y el espíritu empieza a trabajar cuando el cuerpo reposa, perdiéndose en un laberinto de entresueños y realidades, de angustias y deseos.Durante toda la mañana, Mik se estuvo buscando qué hacer para no caer en ese limbo. Pero el calor era más fuerte, y terminó por aceptar ese descanso forzadamente.Ni un rastro de nube. El firmamento estaba teñido de u
InviernoIniciaba el cambio de estación con la caída de las hojas de los árboles, y el bosque de vivos naranjas se convertía en un montón de troncos desnudos. Los días se hacían progresivamente más cortos. La luna y las estrellas dominaban el cielo, indicando con señales el cambio. Y ella veía el cambio en su cuerpo y su alma. Al iniciar el marchitamiento general, las aves, grandes y pequeñas, huían al sur en grandes bandadas. Algunas podían ser abatidas y saladas durante este trance; pero lo que se extrañaban eran sus cantos en las arboledas. Las peque
The Coming of Chosen OnesWorking hidden on the darkStanding at edge of knifeFrom great fire they kept a sparkWhich they protected with lifeA whole Order they were onceBut just one could tell the taleAmong them was no dunceThey were not allowed to failIt was said they came to landThey were unknown by the mostAs they briefly could standMade a plan to avoid the worstWhen ancient strength not yet fadeNewborns had been taken to borrowThe planted, precious seed of aidTriumphing champions of tomorrowChosen to face our fateThey will be called when time arrivesTheir number were of eightPristine, pure, unhatched livesCourage was forged o
Tamashii Mowglimon did not resist revealing his own opinion about all the explanation she had given to him. "Lies of lazy people, who don't want to think. I won't believe that something so terrible can be able to love me. That stupid book was written by men, by men manipulated and created for fooling people. Miracles are not something more than tricks. God as a person does not exist"Tamashii just looked at Mowglimon with sorrow. "Your vanity has closed your mind. I am absolutely convinced about his existence. You are a wonderful child , but your heart is empty. The mind limits all the things, but only heart can go deeply on them. All your know
A second chance Several months after the battle of Dannoura , a slippery beast was occulting in middle of the swamps. The moonlight illuminated it for a moment, reflected in a smooth, pale blue skin, covered with a dirty yukata , full of moss, stitches and tears. In spite, the ribs of the creature were marked below the skin. A viscous, flat tail was the only thing used for it to swim with an amazing speed The last nights, that shadow appeared over the water surface, traveling apparently, without a guide or purpose. The few who saw him, said that it had reflecting dark claws, the agility and shape of a monkey and the intelligence of a fiend
PeticionLentamente Len abrió las suaves cortinas negras y rojas que cubrían la puerta en forma de arco y pasó al interior. No estaba muy seguro de continuar, pero ya no podía echarse atrás.Era una habitación curiosa. Si alguien hubiera escogido los objetos más extraños de todos y cada uno de los países conocidos, no habría podido acumular tantos objetos como ahí estaban.Caracoles esgrafiados, estrellas marinas y conchas rojas espinosas del mar del sur se guardaban en un cofre de madera perfumada, y se cubrían a medias con un lienzo púrpura. Trozos de &aacut